Anfi del Mar escribe su relato con elementos simples: luz, agua, piedra, hoja. Pero el efecto es profundo. Sus cuatro clubes se acomodan junto a la playa como casas que esperan la vuelta de quienes vienen de lejos: desayunos que no conocen horarios, familias que descubren lo extraordinario en lo simple, huéspedes que hallan un hogar temporal hecho de luz y salitre, restaurantes que conectan continentes sin levantar ancla y un centro comercial que funciona como plaza, como excusa, como aorta.
Anfi del Mar entiende que el tiempo no debe gastarse, sino disfrutarse; no exige, ofrece. No impresiona, acompaña. Y en esa compañía se guarda, sin ruido, la memoria de unas vacaciones que se parecen mucho a la vida que uno quisiera vivir siempre.
El Atlántico, aquí, pierde su cara severa y se vuelve un espejo amable donde mirarse. Al amanecer se oye el rumor de quienes empiezan su travesía; al anochecer, las risas de quienes se niegan a terminarla.
El entorno de Anfi del Mar se comporta como un relato antiguo que aún no termina de pronunciarse. Comienza en la orilla, donde el mar llega dócil, casi tímido, a besar la arena; sigue en la curva del valle de Tauro, donde la montaña parece respirar en silencio guardando para sí secretos que el viento nunca se atreve a revelar, y termina, como no podía ser de otra manera, en alguno de los apartamentos Anfi del Mar del Grupo Lopesan.
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Diversión, bienestar y deporte
Descubre la oferta de actividades próximas a aNfi del mar
Boulevard El Faro es el lugar perfecto para pasear, descubrir nuevas tendencias y darte un capricho. Ubicado en el paseo marítimo, tiene una amplia y cuidada selección de boutiques con primeras marcas de moda y complementos, ofreciendo desde las últimas tendencias en ropa y calzado hasta piezas exclusivas de diseñadores reconocidos. Además, sus joyerías y perfumerías presentan una exquisita variedad de productos para quienes buscan calidad y distinción en cada detalle.
Lopesan Meloneras Golf es un lugar muy especial para los amantes del golf, donde el desafío y la belleza natural se entrelazan en un recorrido diseñado para emocionar a jugadores de todos los niveles. Con calles amplias y un césped impecable, el campo se despliega entre elegantes palmeras y serenos lagos, ofreciendo un entorno visualmente impactante.
Más allá del juego, el club se distingue por su atención personalizada y unas instalaciones que garantizan la excelencia en cada detalle.
La emoción del avistamiento de cetáceos y la adrenalina de la pesca deportiva, se viven en Lopesan Náutica. Te ofrecemos una variedad de actividades en alta mar diseñadas para conectar con la naturaleza y la aventura.
Las aguas del sur de Gran Canaria son hogar de delfines, ballenas y otras especies que pueden observarse en su hábitat natural. Para los aficionados a la pesca deportiva, la zona es un enclave donde capturar especies emblemáticas, siempre bajo la supervisión de expertos marineros.
Con más de 1.200 m² de instalaciones de última generación, Titan Gym es el lugar para quienes buscan mantenerse en forma sin renunciar al confort. Su moderno equipamiento, diseñado para entrenamientos de fuerza, resistencia y funcionales, permite a los usuarios trabajar cada grupo muscular con precisión y seguridad.
Además, el gimnasio cuenta con una zona de clases dirigidas donde expertos imparten sesiones de yoga, pilates, spinning y entrenamiento de alta intensidad.
Situado a pocos minutos de Meloneras, Pasito Blanco es el centro de las actividades náuticas en la zona, un exclusivo puerto deportivo con elegancia, confort y elevadas dosis de aventura.Sus instalaciones ofrecen alquiler de embarcaciones: veleros para travesías relajadas y lanchas rápidas para quienes buscan emociones más intensas. Además, los deportes acuáticos como el paddle surf, el buceo y el jet ski tienen aquí su espacio, brindando opciones para todos los niveles y edades.
Un mundo de relajación y bienestar te esperan con nuestra oferta Spa. Ponemos a tu disposición un universo donde cada detalle ha sido pensado para renovar cuerpo y mente. Disfruta de modernas instalaciones con circuitos de talasoterapia, saunas y piscinas climatizadas. Déjate mimar con tratamientos de belleza y masajes exclusivos que combinan técnicas tradicionales con la última innovación en cuidado corporal. Un espacio único para desconectar y revitalizarte sin salir de Meloneras.
La gastronomía que inunda estos apartamentos en primera línea de playa en Mogán, Gran Canaria, no se limita a un plato servido en la mesa: empieza antes, mucho antes: en la tierra, en el océano, en los cultivos. Cada restaurante, cada bar y cada cafetería opera como un intérprete de la cultura canaria, traduciendo paisajes en texturas, estaciones en aromas, memoria en sabor.
Cada bocado confirma lo mismo: lo local no es moda, es raíz. Comer aquí es aprender a escuchar, es comprender que la abundancia es sencilla cuando la naturaleza está cerca y la mesa se convierte en la continuación de un territorio, en la continuación del alma.
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Las mejores experiencias en Meloneras
Meloneras es mucho más de lo que puedes imaginar: sol, playa, rutas por la naturaleza, planes exclusivos de bienestar y una rica gastronomía te esperan. Podrás descubrir las mil formas de disfrutar de este destino. Explora nuestros Hoteles adultos Meloneras para encontrar inspiración.
¿Conoces la casa Winter y su misteriosa historia? (Prueba de tres líneas)
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modificado hace 2 años
En el corazón de la isla de Fuerteventura se encuentra uno de
los grandes enigmas de la historia re ciente que aún no ha sido resuelto. Esto ha despertado el interés
de cada vez más personas por descubrir los secretos que esconde la
Casa de los Winter, situada en el solitario paraje natural de Jandía,
cerca de la playa del Cofete, por lo que también se la conoce como «el
chalet de Cofete».
Pero, ¿qué hace la Casa Winter en medio de la nada? ¿Quién la
mandó construir y por qué? Estas incógnitas han generado numerosas
leyendas y especulaciones, aunque en este caso nos basaremos
únicamente en pruebas documentales y dejaremos de lado las teorías ocultistas.
La construcción de la Casa Winter, situada en un remoto rincón de
difícil acceso, se inició en 1946. Tradicionalmente, llegar a
ella requería muchas horas de caminata o viajar en camello. Aunque en
la actualidad existe una carretera, las condiciones del trayecto no la
hacen fácil de alcanzar. La Casa Winter se encuentra en Cofete, en una
explanada entre montañas y una extensa playa, lo que ha generado
interrogantes sobre las razones detrás de su construcción y las
características singulares que la hacen destacar a ojos de los historiadores.
A pesar del paso del tiempo, la mansión ha conservado su lujoso
esplendor. Construida en piedra y hormigón, cuenta con una
imponente torre a la derecha, con ventanales que ofrecen una
vista panorámica del horizonte de Fuerteventura. El interior de la
casa es igualmente espectacular, con dos plantas que albergan
estancias exclusivas como comedores con chimeneas, habitaciones y
otros espacios de función incierta. Todas las habitaciones están
dispuestas alrededor de un patio interior y balcones con vistas
privilegiadas. Incluso se conservan detalles originales de la
decoración, como un cocodrilo tallado en madera.
La construcción de la Casa Winter comenzó en octubre de 1946 bajo
la supervisión del ingeniero alemán Gustav Winter. Los dos
primeros años fueron intensos, pero después la obra se fue
ralentizando y en 1954 no hay constancia clara de si se llegó a
finalizar. El hecho de que Gustav Winter viviera en Madrid mientras se
construía su casa de verano y recibiera informes semanales detallados
con fotografías ha permitido llevar un registro minucioso de su
progreso, piedra por piedra.
Esta correspondencia entre el propietario, el ingeniero y el
equipo de trabajo ha sido una valiosa fuente de información,
incluyendo detalles sobre el presupuesto, la evolución de la obra y
el personal contratado. Sin embargo, no se tiene una clara
comprensión de la intención detrás de la construcción de esta
edificación tan apartada de todo, lo que ha dado lugar a numerosas
teorías y leyendas complicadas
La historia de la Villa Winter
La historia de la Villa Winter es variada, pero la versión
oficial sostiene que Gustav Winter mandó construir esta edificación
para disfrutar de sus veranos en Fuerteventura, lejos del bullicio
de su vida cotidiana. La existencia de grutas naturales debajo de la
casa de los Winter y el hecho de que Gustav Winter fuera de origen
alemán en pleno contexto de la Segunda Guerra Mundial ha alimentado
la imaginación de los curiosos. Esto se vio amplificado cuando se
supo que la familia nunca llegó a disfrutar de esta residencia de
verano, a pesar de la enorme inversión realizada y las ilusiones depositadas.
Curiosamente, los primeros ocupantes de la casa Winter no fueron
sus propios dueños, sino los trabajadores que la estaban construyendo.
Debido a su difícil acceso, los empleados ocuparon las habitaciones
del sótano y luego las habitaciones principales durante los años que
duraron las obras. A partir de 1951, se construyó una carretera que
permitió que Gustav Winter visitara la casa y pasara varios días
viendo los avances en persona. Estaba tan emocionado que dejó
constancia escrita de cómo mostró la casa, aún sin terminar, a
personalidades de la época y autoridades locales.
La idea de Gustav Winter era promover Jandía como un destino
turístico entre sus compatriotas, por lo que al regresar a Berlín en
1958 intentó arrendarla, pero no lo consiguió. La casa continuó vacía,
con algunas excepciones de amigos que la alquilaban por unos días. Sin
embargo, esto no fue suficiente y surgieron problemas económicos, lo
que llevó a vender gran parte de la propiedad de Dehesa de Jandía y
luego dividir la finca en cuatro partes, que pasaron a manos del Sr.
Myhill, las hijas de Manuel Girona y las otras dos partes para Winter
y su esposa, Isabel Althaus.
En 1965, con 72 años, Gustav decidió vender su parte para comprar
una pequeña casa en Las Palmas de Gran Canaria y disfrutar de su vida.
Sin embargo, también quiso asegurarse de que su preciada residencia
tuviera un futuro, por lo que se aseguró de que dejara de estar
abandonada y pagó a la familia Pérez Acosta para que la cuidara y
ocupara junto con sus hijos. Después de dos años y medio, la casa
volvió a quedar vacía.
Cómo llegar a Cofete y la Casa Winter
Tradicionalmente, era a pie y con ayuda de animales. Sin embargo,
a partir de 1951, se construyó el primer acceso por carretera, que
coincide con el trazado utilizado actualmente. Un inmejorable punto de
partida para realizar la visita a la Casa Winter puede ser desde el IFA
Altamarena Hotel, mediante la carretera Punta de Jandía que te
lleva directamente.
En definitiva, la Casa de los Winter supone un pedazo de
historia escondida en un recóndito paraje en mitad de la nada en
Fuerteventura. Pese a ello, sigue siendo visitado por curiosos y
turistas atraídos por sus leyendas, además de por su peculiaridad arquitectónica.